La pintura en nuestros hijos

A mi me asombra el ver la cantidad de madres con hijos pequeños que se quejan a diario de que sus hijos no se entretienen con nada, la verdad es que hemos llegado a una versión cómoda de la maternidad, donde buscamos cualquier cosa que haga que el niño esté entretenido, atrás quedaron esas madres que estaban varios días sin ducharse porque su hijo no se lo permitía, con la ojeras por los suelos porque apenas había dormido unas pocas horas, mal comiendo de manera generalizada porque ni tiempo tenían de meterse en la cocina y preparar algo en condiciones. Ahora las cosas son bien distintas, ya que desde pequeños sabemos entretenerlos con las nuevas tecnologías, sabemos que dándole un móvil a un niño estamos salvadas, te puedes meter en la ducha y dejarlo fuera con el móvil que no te va a dar ni un ruido, puedes incluso meterte a repostera porque desde su trona con el móvil en la mano no va ni a rechistar, y es que es precisamente a lo que me refiero cuando hablo de maternidad cómoda, a que recurrir a lo más básico es lo que lleva a muchos niños a saber poco de los juguetes tradicionales y de las pinturas.

Yo recuerdo como mis hijas cuando han sido pequeñas, mientras yo hacía la comida ellas pintaban, las sentaba en la trona y con un papel y varias ceras de colores estaban tranquilas sin dar un solo ruido, siempre pendiente porque era posible que las mordieran o se las metieran en la boca. A medida que iban creciendo iba dándoles cosas diferentes para que el aburrimiento no apareciese, les daba pintura de manos incluso acuarelas, con las que disfrutaban un montón, por supuesto con cuidado por el mismo motivo, porque este tipo de cosas hay que darlas siempre bajo supervisión, y la verdad es que yo no he tenido problemas para que mis hijas se entretuvieran. Siempre he procurado que no me faltara nada en lo relacionado con el material escolar lo solía comprar en la web www.material-escolar-online.es, ya que me lo llevaba hasta en el bolso cuando salíamos, así que puedo decir que no me daban ni un ruido.

Así que, desde aquí, les quiero decir a esas madres que se quejan de que sus hijos no se entretienen con nada, que salgan de una vez de su zona de confort, se desprendan del móvil que ya tendrán tiempo de usarlo y les den a sus hijos las herramientas perfectas como la pintura para poder exprimir cada uno de los beneficios que los rodean.